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Rompiendo mitos: La evolución de las casas prefabricadas

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A día de hoy hay muchos prejuicios creados alrededor de las casas prefabricadas. Sin embargo, este tipo de construcción ha evolucionado enormemente desde sus orígenes en el siglo XIX. Por eso, en este artículo nos proponemos romper mitos que distan mucho de la realidad.

¿Cuál es el origen de las casas prefabricadas?

Los orígenes de este sistema van evidentemente ligados a la evolución de la industria. Así, a finales de la 1ª Revolución Industrial, a mediados del s.XIX, gracias a la mecanización de las serrerías y la producción en serie de clavos, se hizo posible que a muchas de las personas que empezaron a emigrar a Australia se les proporcionara un kit de construcción para establecer allí su vivienda. Igualmente, en Chicago se desarrollaron grandes y pequeños edificios con entramados prefabricados de madera.

Un punto de inflexión en el desarrollo de las casas prefabricadas fue la Segunda Revolución Industrial. Tuvo lugar a finales del siglo XIX y principios del XX con la producción en serie. Paralelamente se inició lo que hoy llamamos “arquitectura moderna” a partir de la disponibilidad de materiales como el acero y el vidrio, dejando de estar la construcción limitada a la piedra, ladrillos y madera.

Otro momento clave fue el fin de la segunda guerra mundial. En las zonas devastadas de Europa, y sobre todo de Japón, se construyeron ingentes cantidades de casas prefabricadas de acero. Esto se debía a la urgencia de dotar a todas estas personas de viviendas de calidad en el menor tiempo posible.

Un buen indicador de la evolución de las técnicas y materiales durante el pasado siglo es el aumento de consumo de acero, de 78 Tn en 1900 a las 728 Tn en el año 2000. Esto supone un incremento de casi un 2.700%.

Así como decimos que el s.XX fue el siglo el acero, teniendo en cuenta la evolución de este material hacia el acero ligero galvanizado y otras aleaciones, podemos afirmar que el s.XXI será el siglo del “acero inteligente”

¿Y ahora? ¿Cómo son las casas prefabricadas actuales?

Ya en la década de los 70, en Estados Unidos, las casas prefabricadas empezaban a ocupar un lugar importante en la construcción de viviendas y llegaron a su momento de máximo esplendor. Estas viviendas ya no eran solo una solución puramente funcional: ahora podían convertirse en un verdadero hogar.

Fue a partir de entonces cuando empezaron a trasladarse a otros países como Canadá, Alemania e incluso España. No es de extrañar, pues, que este tipo de viviendas haya ido cobrando cada vez más importancia. De hecho, en los últimos años la demanda ha ido en aumento, sobre todo a causa de los precios, más económicos que los de las casas tradicionales, y de sus altas prestaciones.

A día de hoy , la construcción en acero ligero en Estados Unidos abarca el 25% de las construcciones del país.

Materiales de mejor calidad

En sus inicios, las casas prefabricadas se elaboraban con materiales baratos como la chapa o la madera, sin ninguna garantía industrial. Hoy en día, los materiales utilizados provienen de industrias reconocidas. Estas cumplen con las normas de calidad total ISO 9000 y las certificaciones IRAM. En el caso de los perfiles de acero galvanizado, cada uno de estos trae impresa la fecha de producción de cada partida, la bobina de acero exacta con su respectiva fecha de fabricación y los operarios a cargo durante esa determinada fecha.

Más resistentes

Gracias a los avances de la tecnología, estas casas son a día de hoy igual de resistentes o más que las tradicionales. Pero tienen mucho menos peso. Esto, unido a la flexibilidad del acero y el sistema de entramado, es recomendable para zonas con riesgo de terremoto.

Además, reducen las patologías y problemas de la “obra convencional” de ladrillo y hormigón. Es el caso de grietas y fisuras, además de problemas de humedades por filtraciones y capilaridad.
Más grandes y con más estancias

En sus orígenes, una casa prefabricada solía ser una vivienda pequeña y con pocas estancias. Sin embargo, este concepto quedó muy atrás, y ya es hora de desterrar esta idea. Las casas prefabricadas de acero permiten una gran flexibilidad de diseño. Las aberturas y luces son mayores que en las soluciones de madera y hormigón. Además, no existen o se minimizan los pilares.

De hecho, tienes total libertad para personalizar tu casa prefabricada. De esta forma puedes adaptarla totalmente a tus necesidades.

El salto a las casas inteligentes

Como ya habrás visto, en un inicio estas viviendas eran sencillas, puramente funcionales. Ahora, en cambio, podemos hablar de casas inteligentes. Muchas de estas casas prefabricadas están equipadas con tecnología, por lo que te hacen la vida mucho más fácil y cómoda. Además, tienen un diseño inteligente para captar la mayor cantidad de energía posible.

Sostenibilidad

La sostenibilidad y el cuidado del medio ambiente han adquirido creciente importancia con el paso de los años, también en el sector de las casas prefabricadas. De hecho, existe una normativa europea referente a la eficiencia energética que deberá ponerse en práctica a partir de 2020. Este sistema ya la cumple, pues utiliza aislamientos térmicos y acústicos superiores a los convencionales, lo que lo hace apto para cualquier clima y reduce en forma significativa los gastos de energía en calefacción y aire acondicionado

Además, al fabricar este tipo de casas hay un mayor control de los residuos, puesto que apenas se generan.

La construcción de casas prefabricadas de acero se presenta como la solución tecnológica que mejor respuesta ecológica da a la preservación. Se suplanta la madera (recurso lentamente renovable) y el hormigón (recurso finito) por el acero, material reciclable por excelencia.

Como habrás podido ver, las casas prefabricadas han experimentado grandes mejoras desde que empezaron su recorrido. A día de hoy, solo el concepto se asemeja a lo que podríamos haber encontrado en el siglo XIX; el resultado, no obstante, es infinitamente mejor.

Actualmente, este modelo de construcción es comparativamente superior al tradicional en términos de calidad. Como valor añadido, tiene la particularidad de que el tiempo de construcción es mucho menor. En solo unos meses podrás tener lista tu vivienda sin necesidad de renunciar a la calidad.

Como ves, los prejuicios existentes alrededor de las casas prefabricadas no tienen un fundamento sólido, y desde Haussmart lo corroboramos.

Si estás pensando en hacer tu casa y necesitas asesoramiento, ponte en contacto con nosotros y te haremos la primera entrevista de viabilidad sin compromiso.

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